Engels, en "El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado", explora la transición de las sociedades basadas en la organización gentilicia (clan) a las sociedades estatales, un proceso impulsado por la aparición de la propiedad privada, la división del trabajo y la estratificación de clases. Describe cómo la economía comunal de las sociedades preestatales, basada en la producción colectiva y el uso compartido de los bienes, fue socavada por el surgimiento de la producción mercantil y la acumulación de riqueza en manos privadas. El Estado, en este contexto, no es una imposición externa, sino una institución creada por la sociedad misma para gestionar las contradicciones y los conflictos de clase que emergen de la nueva división social y económica. Engels también señala cómo esta evolución fue acompañada por el desarrollo de formas de explotación del trabajo humano, primero a través de la esclavitud y, más tarde, a través de la servidumbre y el trabajo asalariado. Finalmente, argumenta que el Estado, como instrumento de la clase dominante, será superado cuando las clases sociales mismas desaparezcan con la reorganización comunista de la producción.
El declive del sistema gentilicio
Engels analiza cómo las estructuras sociales basadas en el parentesco, típicas de las sociedades primitivas, comenzaron a desintegrarse con la llegada de la propiedad privada y el crecimiento demográfico. En las sociedades basadas en la gentilidad, no existía una distinción clara entre derechos y deberes, ni entre gobernantes y gobernados, ya que las relaciones sociales se regían por la igualdad y la cooperación. Sin embargo, el aumento de la producción y la aparición de riquezas privadas, como el ganado, generaron divisiones económicas dentro de la comunidad, lo que debilitó las bases colectivas del sistema gentilicio.
La primera gran división social del trabajo
Con la domesticación de animales y el desarrollo de la agricultura, algunas tribus comenzaron a especializarse en la cría de ganado, lo que marcó la primera gran división del trabajo en la historia. Esta especialización no solo incrementó la producción, sino que también facilitó el intercambio de productos entre tribus, lo que a su vez llevó al surgimiento de las primeras formas de propiedad privada y comercio. El ganado se convirtió en una forma primitiva de dinero, facilitando el intercambio y transformando la economía comunal en una economía basada en el comercio y la producción de mercancías.
El surgimiento de la esclavitud y la estratificación de clases
Con el aumento de la producción, las sociedades comenzaron a producir más de lo necesario para la subsistencia, lo que hizo posible la apropiación del excedente por parte de una clase dominante. La esclavitud emergió como una forma de obtener mano de obra adicional para mantener y aumentar la producción. Engels argumenta que la esclavitud fue la primera forma de explotación sistémica en la historia, que luego fue reemplazada por la servidumbre en la Edad Media y el trabajo asalariado en la era capitalista moderna. Este proceso condujo a la división de la sociedad en clases antagónicas: los explotadores y los explotados.
La formación del Estado
Según Engels, el Estado surge como una respuesta a la creciente división social y económica. A medida que las diferencias de riqueza y poder se profundizaron, la organización basada en el parentesco ya no podía gestionar los conflictos sociales. El Estado, con su capacidad para imponer coerción y mantener el orden, se convirtió en un instrumento de la clase dominante para mantener a las clases explotadas bajo control. Engels critica la idea hegeliana de que el Estado es una manifestación de la "razón moral", afirmando que en realidad es un producto de la lucha de clases.
El papel de la propiedad privada
La introducción de la propiedad privada, particularmente en la tierra, marcó un cambio fundamental en la organización social. Mientras que en las sociedades preestatales la tierra era comunal y se asignaba según las necesidades de la comunidad, la aparición de la propiedad privada permitió que los individuos pudieran poseer y comerciar con la tierra. Engels observa que esto no solo liberó a los propietarios de las restricciones comunales, sino que también los subordinó al mercado, facilitando la creación de deudas y el surgimiento de la usura.
El desarrollo de la civilización
La civilización, según Engels, es el resultado del avance en la división del trabajo y la producción de mercancías. A medida que la producción para el intercambio se vuelve dominante, los productores pierden el control sobre sus productos, que ahora están sujetos a las fuerzas impersonales del mercado. Esto no solo aliena a los productores de su trabajo, sino que también permite que una nueva clase de comerciantes y usureros se interponga entre los productores y controle el proceso de producción. Engels destaca que esta forma de organización social está marcada por la explotación y la desigualdad, ya que el desarrollo de la riqueza de unos se basa en la opresión de otros.
La inevitabilidad del colapso del sistema de clases
Engels concluye que la civilización, tal como la conocemos, está condenada a desaparecer, ya que las contradicciones internas del sistema capitalista eventualmente lo llevarán a su fin. El aumento de la producción bajo el capitalismo ha hecho que la existencia de clases sea cada vez más innecesaria y contraproducente para el desarrollo económico. Engels predice que el Estado desaparecerá junto con las clases, y la sociedad reorganizará la producción sobre la base de la cooperación y la igualdad.
Conclusión
Engels presenta un análisis materialista de la historia, mostrando cómo los cambios en la base económica de la sociedad llevan inevitablemente a transformaciones en la superestructura social y política. El surgimiento del Estado y la división de clases son el resultado de la evolución de la producción y la propiedad privada, y no pueden entenderse de manera aislada de estos factores económicos. Sin embargo, Engels también prevé que la misma lógica que llevó al surgimiento de las clases también llevará a su desaparición, y con ello al fin del Estado y la creación de una sociedad verdaderamente igualitaria.
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